Carbón activo | Qué es y cómo funciona

Domingo por la tarde, lluvia, pijama y  mascarilla, creo que es el momento de relax que más me gusta de la semana. Muchas no sirven para nada, pero solo el hecho de usarlas te teletransporta a un momento de Spa en casa.

En el mercado encontramos mascarillas de todos los tipos, con promesas como piel más luminosa, hidratada, limpia, vamos que te dejan una piel que ni Cleopatra al salir de sus famosos baños de leche ¿o era un mito?

Sin duda, las más socorridas en los meses de verano, dónde el calor existe (aquí ya se nos terminó el verano) son las que “limpian” en profundidad. El milagro anti-grasa de las mascarillas. Tenemos las de arcilla roja, blanca o verde, pero también las negras. Las más llamativas en cuanto a estética y con ingredientes muy interesantes del que hoy hablaremos, el carbón activo.

Pero ¿sabes por qué limpia?

Sin duda, si hubo una civilización que se volcó con la belleza y la cosmética fue la de los egipcios, donde maquillarse o más bien  era considerado un ritual. Dejando el tema de pigmentos y colores para otro día, sin duda el negro marcaba de manera significativa la estética, teniendo significados relativos a la muerte, la vida o la fertilidad.

Los egipcios obtenían el pigmento negro principalmente del hollín que se acumulaba en los recipientes que usaban para cocinar o que se formaba al quemar madera. Este hollín no solo se usaba como pintura decorativa, si no se empleaban junto con barro/arcillas en tratamientos medicinales y métodos de purificación.  [1]

Hoy en día el carbón activo se obtiene por procesos térmicos (químicos o físicos) usando cortezas vegetales (almendra, coco, nueces), lignito o derivados del petróleo (sí, petróleo).

Lo que caracteriza al carbón activo en comparación con el hollín que podemos observar en las chimeneas, no es mas que su gran pureza y cristalinidad, además de poseer una elevada área superficial (¿te suena?¿filtro mineral? 🙂 ) y , lo más importante, sus poros. Pero para muestra un botón:

SEM2
Carbón activado por microscopía electrónica (SEM)  ( vía acarbons.com)

¿No es bonita la foto? 🙂 (Off-topic: aquí aquí podeís ver algunas fotos SEM de cosas muy chulis)

Pues sí, los poros. En el carbón activado tienen un tamaño de entre 0.5- 50 μm y junto con su área superficial, permite su uso como filtros. Se usan en membranas para reducir las emisiones de los gases en la industria química o en automovilística, filtros para purificar el agua (¿te suenan los filtros de las famosas jarras de agua?), eliminar olores y a nivel de laboratorio, ayudar a purificar nuestros compuestos químicos retirando las impurezas.

También es bastante útil en el campo de la medicina, ya que su gran poder de adsorción permite la eliminación de metales pesados y toxinas en tratamientos por envenenamiento. [2]

¿Cómo funciona?

Básicamente como un fenómeno físico que se conoce como adsorción (sí, con d). Es decir, es el proceso en el que un sustancia (toxina, compuestos orgánicos en nuestro caso) se adhiere a la superficie de otra (carbón activo).

Haciendo un simil podríamos decir que el carbón activo sería algo así como una esponja, y dentro de sus agujeros (poros) sería dónde se adsorbe la suciedad, exceso de grasa, toxinas y bacterias de la superficie de la piel. Aunque evidentemente, el en el caso del carbón activo el proceso físico no es tan simple.

¿Qué hace que las sustancias químicas o bacterias se unan al carbón activo? ¿Cuánto tiempo necesita?

Lo primero no es muy difícil de contestar. De manera resumida podemos tener dos tipos de interacciones: las químicas y las físicas. En el caso del carbón se trata de una interacción física, y estamos hablando de las fuerzas de dispersión de London. De manera simplificada, podríamos decir que el carbón activo atrae a las sustancias orgánicas en función de su polaridad  (toxinas, bacterias o grasa).  [3 , 4, video]

activated carbon
Se asemejaría a algo así: el carbón activo tiene una densidad de carga negativa, que atraería a las sustancias orgánicas (densidad de carga positiva).

En cuanto al tiempo, la adsorción puede ser un mecanismo terriblemente lento o rápido. En el caso de las jarras de BRITA por ejemplo, los filtros tienen varias cascadas de filtros, es decir, que lo que no se adsorbe en el primero lo hará en el tercero, permitiendo una purificación del agua bastante elevada (imagen). Si bien el agua se filtra y purifica de manera rápida al pasar por los filtros, ¿podemos extrapolarlo a las mascarillas con carbón?

Yo diría que no.

Lo primero por que la mascarilla no es 100% solo carbón activo, si no que se encuentra en una emulsión O/W, y además su efectividad es dependiente del tiempo de aplicación, y por supuesto, del pH de la piel. Estudios de cómo afecta el pH y el tiempo de aplicación en este tipo de emulsiones destacan que el carbón activo es más eficiente a pH ácidos ( 3-4)  y con aplicaciones de más de 30 minutos [5, 6]

Normalmente cuando nos lavamos la cara con un jabón o un limpiador usamos fórmulas que tienen un pH mucho más básico, y debido a esto es recomendable o bien usar un tónico que restaure el pH de tu piel o esperar a que ella misma lo haga, hasta alcanzar el pH de 5.5 que tenemos.

El tiempo largo de aplicación es algo más entendible, ya que muchas que useís este tipo de mascarillas habréis notado, cuanto más dejes la mascarilla más “limpia”.
Esta claro, que en 5 minutos, es difícil obtener resultados “visibles” y muchas veces para ayudar a que este tipo de mascarillas adsorben aún más, vienen acompañadas en su formulación de caolín/arcillas.

Mi opinión

A mi personalmente me gustan y soy bastante fanática no solo de las de carbón activo si no de las de arcilla. Sobre todo si he estado en sitios con mucha polución. Es una de etapas de la rutina facial que creo que mejor funciona a la hora de evitar granitos odiosos en lo peores momentos, e imprescindible para aquellas que les gusta llevar maquillaje prácticamente 5/7 días  a la semana.

Algunas recomendaciones sobre mascarillas donde usan carbón activo puedes encontrarlas en el post que publiqué hace poco sobre el acné adulto (aquí), como son la Clear Improvement ™ Active de Origins o la Mudmask de Sephora .

Te dejan la cara suave y con la sensación de desintoxicación. Eso sí, si te envalentonas y empiezas a usarlo como no hubiera un mañana obtendrás el llamado efecto rebote. Es decir, de tanta aplicación conseguirás llevarte los aceites de tu piel y resecarán tanto que obtendrás una piel deshidratada y con zonas muy secas. Tendrás un cutis muy limpio, pero tu piel intentará regenerar el manto lipídico y la grasa per se, apareciendo brotes de acné.

¿Cómo usarlas?

Entre una y dos veces cada quince días, seguido de un buen tratamiento de hidratación. En cuanto a la hidratación post-mascarillas para aquellas personas con la piel grasa o mixta, son recomendables emulsiones O/W (con alto contenido en agua). Suelen ser formulaciones bastante ligeras y de fácil absorción. Una de las que más me gusta para pieles sin muchas imperfecciones y que solo buscan hidratación son el fluido Aquamatt de Lancaster o el serum Hydrance de Avène.

Para terminar, dejo una pregunta al aire. Si aplicamos el método de los filtros de agua a nuestra rutina, podríamos decir, que para tener un mejor efecto, deberíamos re-aplicar la mascarilla hasta tener el efecto deseado. Ya que con una sola capa, aunque la dejemos 3 días llegará a “saturarse” y la superficie del carbón no sera capaz de adsorber más, y conseguir unos poros limpios..

Pero, ¿es capaz de eliminar la suciedad de los famosos poros? Sin duda algo bastante cuestionable, ya que aunque existe una base científica sobre la capacidad del carbón activo como adsorbente sobre la superficie, no la hay en cuanto lo que sería su capacidad “penetrante” en los poros..

¿Tú qué opinas?

¿ Conocías cómo funcionaba el carbón activo, o solo la habías probado por su aspecto tan suculento?

¿Eres de las qué incorpora mascarillas a sus rutinas faciales o te parece un autentico engorro?

¡Por cierto! Como fanática del Do-It-Yourself  (el hazlo tu mismo en castellano) tengo pendiente probar alguna mascarilla DIY con carbón activo de esas que circulan por la red.

¿Tienes alguna receta-DIY que crees que debería “destripar”? Sí es así no dudes y deja un comentario al final de este post. 🙂 

Como siempre espero que te haya gustado y por supuesto, que al menos hayas aprendido algo nuevo.

¡Nos leemos pronto!


*A golpe de clic podrás acceder al enlace de la figura/foto original, si no estará enlazado en el propio texto.

** Si quieres usar el contenido de este post para posteriores trabajos, te ruego que contactes conmigo  previamente (contacto). 🙂

***Not sponsored//No patrocinado.

[1] T. G. H. James, Egyptian painting and drawing, ©British Museum 1985, 1991 ©Ed. Akal, S.A. 1999.

[2]  Glenn M. Roy, Activated Carbon Applications in the Food and Pharmaceutical Industries, Technomic Publishing Company,  1995.

[3] P. W. Atkins, L. Jones, Principios de química: los caminos del descubrimiento, Ed. Medica panamericana, 2005.

[4] R. Lewis, W. Evans, Chemistry, Ed. Palgrave Macmillan, 2011.

[5] K. Okiel, M. El-Sayed, M. Y. El-Kady, Treatment of oil–water emulsions by adsorption onto activated carbon, bentonite and deposited carbon, E. J. Petroleum 2011, 2, 9-15.

[6] E. A. Emam, Modified activated carbon and bentonite used to adsorb
petroleum hydrocarbons emulsified in aqueous solution, A. J. Environm. Protection 2013, 2, 161-169.

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4 thoughts on “Carbón activo | Qué es y cómo funciona

  1. Patri 27 julio, 2016 / 4:47 pm

    Guau, me ha resultado super interesante. La verdad es que no tenía ni idea de las propiedades tan interesantes del carbón en las mascarillas. La verdad es que me voy a animar y probaré alguna de las mascarillas que mencionaste en tu post anterior. A ver si así me veo la piel más limpia!!!

    Un post genial!!!

    Me gusta

    • Raquel Marcos 28 julio, 2016 / 11:41 am

      Patri!! Muchas gracias! 🙂
      El carbón es uno de los mejores materiales que hay ahora en el mercado (para todo!) y la verdad que bastante interesante en lo que concierne a las aplicaciones en cosmética!
      🙂 me encanta que te guste!!

      Me gusta

  2. Carol 25 abril, 2017 / 12:25 pm

    Hola! Yo me hago una una vez al mes que me va de maravilla. Combino arcilla verde, ácido salicílico y carbón activo con un poco de agua. Se hace una mascarilla muy fina que aplico durante una media hora y la verdad es que la piel queda radiante! Eso sí, cuidado con no sobrepasar la cantidad de ácido salicílico, porque puede quemar la piel.
    Enhorabuena por el blog, acabo de descubrirlo y me parece fantástico.

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    • Raquel Marcos 1 mayo, 2017 / 12:21 pm

      ¡Hola Carol! Lo primero gracias por tus palabras.

      La verdad que la combinación de tu mascarilla suena genial, pero sí, el ácido salicílico es uno de esos ácido que tenemos que tener cuidado si no queremos destrozarnos la piel.

      Yo a la mascarilla de carbón también le añado arcilla verde y en ocasiones unas gotitas de aceite de Jojoba, que no engrasa y permite que tenga una textura mucho más fácil de extender.

      Me alegro que te guste el blog y esperamos volver pronto a la carga.

      ¡Un abrazo!
      Raquel

      Me gusta

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